No importa si vas camino del trabajo, de la costa o de un pueblo perdido en el mapa. Aquí tienes siete libros con los que viajar sin moverte del asiento del minibús. Una mezcla de historias adictivas, ensayos curiosos y emociones intensas. Y sí, alguno viene de Francia, que también hay mucho que leer en francés.
- ‘La dependienta’ – Sayaka Murata
Una historia aparentemente simple sobre una mujer que trabaja en una tienda, pero que desmonta muchos clichés. Fresca, rápida de leer, perfecta para trayectos breves. - ‘Pequeñas cosas bellas’ – Cheryl Strayed
Columnas de consejos que son, en realidad, lecciones vitales. Una lectura reconfortante y muy humana. Ideal si necesitas un poco de ternura este verano. - ‘El mapa y el territorio’ – Michel Houellebecq
Un viaje por el mundo del arte, la fama y el vacío moderno. Irónica, incómoda, brillante. Houellebecq en estado puro. - ‘Sapiens’ – Yuval Noah Harari
Un ensayo que se lee como una novela. Historia, ciencia, curiosidades… y muchas ganas de contárselo a tu compañero de viaje. - ‘Nada se opone a la noche’ – Delphine de Vigan
Una autora francesa que se abre en canal para contar la vida de su madre. Duro y bello a la vez. Uno de esos libros que se te quedan dentro. - ‘Rewind’ – Juan Tallón
Una novela sobre un edificio que explota en Lyon (sí, en Francia) y lo que eso cambia en la vida de varios jóvenes. Escrita con mucha sensibilidad. - ‘La ridícula idea de no volver a verte’ – Rosa Montero
Biografía emocional, ensayo sobre Marie Curie, duelo personal… todo a la vez y muy bien escrito. Un libro que toca la fibra.

