Te proponemos siete lugares poco conocidos del Viejo Continente para que los apuntes para este verano, o los siguientes. Por tu comodidad, te recomendamos llegar en minibús.
1. Albarracín, España
Teruel no es la provincia favorita para hacer turismo en España, sin embargo apunta este nombre: Albarracín, un encantador pueblo medieval que parece detenido en el tiempo. Sus calles estrechas, casas de piedra y magníficas vistas lo convierten en un destino perfecto para quienes buscan tranquilidad y belleza histórica. No te pierdas la muralla, la catedral y su Museo Diocesano.
2. Rothenburg ob der Tauber, Alemania
Este pintoresco pueblo bávaro es uno de los mejor conservados de la Edad Media. Sus clásicas casas de entramado de madera y calles adoquinadas lo convierten en el arquetipo de pueblo medieval. Cuando lo recorres en minibús parece que estés viajando en el tiempo. Las estampas de sus calles parecen sacadas de un cuento de hadas. Recorre su muralla medieval, visita la Plaza del Mercado y disfruta de un paseo por sus encantadoras tiendas y cafés.
3. Mostar, Bosnia y Herzegovina
Mostar es conocido por el icónico Stari Most, un puente que cruza el río Neretvan y que fue reconstruido después de la guerra de los Balcanes para simbolizar la paz y la reconciliación. Además de su impresionante arquitectura otomana, ofrece una mezcla vibrante de culturas y una deliciosa gastronomía local. Te encantará.
4. Kotor, Montenegro
Encajonado entre montañas y el mar Adriático, Kotor es una ciudad costera con un casco antiguo muy bien conservado. Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, sus estrechas calles empedradas, iglesias históricas y la impresionante bahía de Kotor la convierten en un destino perfecto al que llegar en un T-ONE en los meses de verano.
5. Cesky Krumlov, República Checa
Ubicado en la región de Bohemia del Sur, Cesky Krumloves es famoso por su impresionante castillo y su bien conservado casco antiguo medieval. Este pequeño pueblo ofrece una combinación única de belleza natural y arquitectura histórica, ideal para una visita tranquila y pintoresca.
6. Giethoorn, Países Bajos
Aquí te recomendamos que dejes el minibús a la entrada del pueblo. Conocido como la ‘Venecia del norte’, Giethoorn es un pueblo sin carreteras donde los canales y los puentes de madera son la principal vía de transporte. Alquilar una pequeña embarcación y navegar por sus tranquilas aguas es una experiencia única que no te puedes perder.
7. Bled, Eslovenia
Aquí toca pasar de minibús a ferry. La isla y el castillo en lo alto del acantilado, convierte al lago Bled en uno de los lugares más mágicos de Europa. Disfrutar de las vistas y caminar por los senderos circundantes son planes fantásticos a la par que sencillos. Los más aventureros pueden explorar la isla en bote o lanzarse a nadar en sus aguas cristalinas.

