“Entre el 15-20% de nuestra flota ha salido de la fábrica de Integralia”, Óscar Díaz, CEO de Grupo 1844

La compañía canaria recurre con frecuencia a la confianza que le aporta la carrocera navarra: “lo que más valoro es su servicio postventa”, asegura el directivo.

Óscar Díaz (Las Palmas de Gran Canaria, 1990) es capaz de reconocer una ‘guagua’ en función del sonido del motor, una habilidad fruto de las horas dedicadas durante su infancia a los juegos en las cocheras de la empresa familiar. Hoy lidera junto a su prima, Mónica, Grupo 1844, una compañía presente en cinco islas del Archipiélago Canario con más de 1.500 empleados y mil vehículos.

  • En 1932 tu bisabuelo adquiere un vehículo para repartir leche con matrícula 1844, la cifra que hoy es el nombre de vuestro grupo empresarial. ¿Cómo está el proyecto en 2024?

Cada una de las cuatro generaciones de mi familia ha aportado algo al grupo empresarial, ahora mismo estamos haciendo una fuerte apuesta por un enfoque más de servicio. Además, como estrategia empresarial hemos subdividido la compañía en diferentes unidades de servicio especializado, así no sólo ayudamos a nuestro grupo empresarial sino a la profesionalización de todo el sector. Por ejemplo, hemos puesto en marcha una correduría especializada en programas de seguros de empresas del sector transportes, Segurbus. Contamos también con Legal Transport, un buffet de abogados especializado en transporte de pasajeros, Y, una parte muy especial para mí, Innobus con la que ofrecemos servicios de IT vinculados también al sector.

  • ¿Cuál de todas esas partes de la estrategia empresarial es la que más conecta contigo?

La más innovadora, todo lo que se refiere a IT. Disfruto muchísimo con todo lo que conlleva la digitalización del sector. A pesar de que estudié ADE, en la compañía tenemos un proyecto ambicioso dentro de Innobus, que está enfocado en la digitalización sobre todo del transporte de pasajeros turísticos, que es nuestro eje principal de negocio por la ubicación de nuestra compañía en Canarias. Queremos ver la trazabilidad del cliente desde que llega al aeropuerto hasta que lo dejamos en su hotel o en cualquiera de los recorridos que hace por las islas.

  • La parte tecnológica es importante hoy en día, pero movéis a personas, ¿qué distingue a un buen conductor?

La constancia. Creo que es un valor fundamental de las personas, no sólo de los conductores de los autobuses. Un buen conductor se puede definir no solo porque no registre ningún siniestro en la carretera, es que además de saber conducir está trasladando pasajeros. Ellos son los responsables de recibir y despedir, en muchas ocasiones, a las personas que visitan la isla. Por lo tanto, su calidad humana no sólo es importante para el grupo, también para la imagen de las islas.

  • Cerca de un 35% de vuestros chóferes hoy son mujeres, lo que no es habitual

dentro del sector, ¿cómo habéis conseguido que ellas se pongan al volante de forma profesional?

Cada vez son más y la perspectiva es que ese porcentaje crezca en los próximos años. Es una tendencia en auge que desde nuestra compañía intentamos atraer. Queremos ese talento dentro de la empresa. De hecho, en el programa ‘Sobre ruedas’ de la Fundación ‘Nos movemos’ hemos creado un proyecto enfocado sobre todo a mujeres que quieran aventurarse o empezar en este sector. Muchas son víctimas de violencia de género, por lo que aspiramos no sólo a darles un trabajo con el que pueden sustentar económicamente a su familia, queremos empoderarlas y darles una nueva vida. 

  • ¿Cómo surge la fundación?

Mi padre siempre comentaba que había dedicado toda su vida a la empresa, pero nunca había tenido la oportunidad de contribuir con su trabajo a fortalecer la sociedad canaria. Mis abuelos le habían educado en unos valores muy de servicio y él creía que no los había sabido transmitir. Pusimos en marcha el proyecto el año pasado, hoy mi padre preside la fundación que en 2023 formó a 72 conductores gracias al programa ‘Sobre ruedas’. Este año calculamos que rozaremos las 180 personas formadas. Queremos tener conductores de excelencia, lo que hoy en día se traduce en personas que saben conducir estos vehículos, pero que además tienen un conocimiento de idiomas y un buen nivel de digitalización.

  • Los valores son muy importantes para ti, ¿cómo influyen a la hora de elegir a tus proveedores?

Son una parte muy importante, como nos ocurre con Integralia. A mí me han llegado como una herencia de mi padre, que empezó a trabajar con ellos en 2003. Hoy los vehículos que han salido de Pamplona son un 15-20% de la flota total de Grupo 1844. Un porcentaje importante que mantenemos porque, como nosotros, son una empresa familiar con la que compartimos los mismos valores. Tratan a sus clientes como si fuesen su familia. Además, nos tratan como si no estuviésemos en Canarias. Si hay alguien desde fuera que no te vea tan lejos, sin duda que te transmite una confianza muy importante en el día a día.

  • ¿Cómo se traduce este trato en el día a día?

A parte del propio vehículo, que en el caso de Integralia es diferenciador dentro del mercado de minibuses. Considero que todo se rompe o con el desgaste se puede estropear. Entonces, lo que más valoro es el servicio posventa. Si necesito un repuesto, quiero un servicio posventa que me lo pueda solucionar. Como nos ocurrió hace poco tiempo, que tuvimos un problema con las lunas del vehículo. Al final lo que tenía detrás era la falta de suministros. Esa falta de componentes nos afecta a todo, pero depende mucho del trato que recibas del proveedor cuando falta algo. Cuando ves que el otro se pone en tu lugar y está dándolo todo por conseguirlo. Está contigo y no puedes echarle nada en cara.

  • Recursos Humanos, Digitalización y Sostenibilidad son los pilares fundamentales del grupo. No podemos terminar sin hablar de sostenibilidad y, por lo tanto, sobre el futuro del sector. 

La realidad es que a día de hoy todavía no sabemos cuál va a ser la energía alternativa a las energías anteriores que tenemos hoy. Nosotros hemos trabajado 

para modernizar nuestra flota, pero no podemos predecir qué es lo que va a ocurrir.

Sí que la realidad hoy a nivel nacional del sector es un envejecimiento importante. Falta un relevo generacional, fruto de que no se considera ahora un sector atractivo. Hace 30 años una persona salía del mundo rural para llevar viajeros en un autobús y casi se asemejaba a un perfil de un piloto de avión, ahora el conductor se ha denigrado de tal manera que parece el último de la cadena.

UN VIAJE EN MINIBÚS CON ÓSCAR DÍAZ

Las cocheras de los autobuses fueron escenario de tus juegos infantiles, ¿qué te ha aportado ese escenario hoy?

Crecí en las cocheras de los autobuses, desde entonces sé reconocer qué guagua es en función del ruido que hace, incluso el conductor del coche. Yo correteaba por allí. Los conductores me tiraban a la lata de aceite. Mi madre se cabreaba un montón. Hay momentos difíciles dentro de una compañía familiar, pero tengo mucha pasión por el sector, eso es lo que me impulsa a seguir con tanta ilusión.

Necesitarás en muchas ocasiones una buena dosis de calma y tranquilidad en tu día a día. ¿Cómo adquieres esa paciencia? 

La paciencia es una de las virtudes que muchas veces echo en falta, pero el tiempo y la experiencia van aportándotela. La madurez te va surtiendo de esa tranquilidad que no tienes cuando eres más joven y el nervio te guía en muchas de tus decisiones. Después te vas dando cuenta de que muchos problemas se solucionan con el tiempo. La paciencia es tiempo. 

¿Te han servido los errores?

Muchísimo. Cuando más aprendes es cuando te caes y eres consciente de que has tomado una mala decisión.

¿Qué es el lujo en el transporte de pasajeros?

El servicio con una buena atención al cliente, un trato muy bueno a nivel humano.

En nuestro caso los trayectos son muy cortos por lo que en poco espacio de tiempo valoramos la atención al cliente. El confort entendido como aire acondicionado, butacas… eso se da por hecho, pero la sonrisa es más difícil de conseguir. Que te ayuden con el equipaje, que te expliquen en el trayecto… esa parte humana es lo que más se valora

Cuando para el motor del coche, ¿a qué dedicas tu tiempo? 

Hago deporte a diario para evadirme un poco y resetear la mente. Me gusta el fútbol, pero sobre todo soy bastante familiar y disfruto mucho rodeado de amigos.

  

¿Qué te gustaría inventar? 

Una empresa autónoma de transporte de pasajeros en las que las cosas que no aportan valor no las tenga que hacer un humano.

 

¿Ponemos una serie?

Breaking Bad.

 

¿Qué asiento eliges?

Uno delante para ir cerca del chofer, ver cómo lleva el vehículo y hablar durante el trayecto.

 

¿Y qué comerías mientras dura el trayecto? 

Nada, en los coches no se debe comer.

¿Qué canción te acompaña?  

‘Valió la pena’ de Marc Anthony. Cualquiera de música latina. 

 

¿Algún destino pendiente?

Australia.

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